3 preguntas para este mes de Julio que es necesario hacernos.

3 preguntas para este mes de Julio: llegado este punto del calendario ya ha pasado la mitad del año. Es un buen momento para hacer balance de cómo va  nuestro progreso hacia las metas que nos hemos fijado a principio de año. Y si no nos hemos marcado ninguna es un buen momento para hacerlo….

3 preguntas para este mes de Julio: llegado este punto del calendario ya ha pasado la mitad del año. Es un buen momento para hacer balance de cómo va  nuestro progreso hacia las metas que nos hemos fijado a principio de año. Y si no nos hemos marcado ninguna es un buen momento para hacerlo.

Dale al play para escuchar el audio:

 

3 preguntas para este mes de Julio

Acerca de Victor Hugo Manzanilla.

Este podcast está inspirado en otro que fue publicado en julio del 2014 por Victor Hugo Manzanilla. Él fue la persona que de alguna forma me impulsó a dar el primer paso para convertir este proyecto de la Escuela de Música en una realidad. Poco a poco estoy avanzando he conseguido unos resultados satisfactorio. Todavía queda mucho camino por hacer,  pero ya tengo el  el rumbo a seguir bien definido.

Victor Hugo tiene un blog y un podcast llamado liderazgo.com,  que te invito a conocer. Es una persona muy brillante y un gran comunicador. Lo que es más,  motiva a las personas hacer realidad sus sueños. Al final del artículo te dejo un enlace a su web  y 2 podcast muy interesantes para que los escuches y así le vayas conociendo. También tiene un magnífico libro editados el año pasado titulado “Despierta tu héroe interior”.

El podcast de liderazgohoy.com

En julio de 2014 publicó un podcast llamado “3 preguntas que necesitas hacerte en este mes de julio”. Un episodio en el cual,  por cierto,  yo también intervine aun  fuese de forma  indirecta, esto lo cuento en el podcast de hoy. Hoy vamos a hacernos de nuevo esas 3 preguntas para este mes de Julio.

Dos años después quiero retomar la idea y compartirla con toda la comunidad de la Escuela de Música. Y al mismo tiempo me sirve para hacer balance de las metas logradas. Y por supuesto de las que no se han conseguido todavía. Te dejo el enlace para que escuches el podcast original porque realmente merece la pena.

 

3 preguntas para este mes de Julio

Las tres preguntas que os propongo junto con Víctor  son las siguientes:

1 – ¿Qué resultados hemos obtenido con nuestros objetivos?

2 – ¿Qué puedo hacer para mejorar esos resultados?

3 – ¿Qué cosas debo evitar para no conseguir los resultados que no quiero?

También me gustaría plantearte una cuarta pregunta como complemento,  y esto lo haré al final del artículo.

Tener metas es importante.

Si tal vez no te has planteado ninguna meta a principio de año,  o en algún momento,  tal vez sea el momento de hacerlo. Es bueno plantearse metas,  objetivos que alcanzar. Eso nos permite avanzar y crecer. Y si lo hacemos el mejor hacerlo por escrito,  y luego ir comprobando periódicamente nuestro avance. No hay por que escribir mucho,  tal vez una o dos frases,  un párrafo. También puedes escribir una página entera si quieres. Pero yo soy más partidario de las metas que se pueden resumir en pocas palabras.

Por otro lado tenemos que fijar metas que no sean demasiado fáciles. Sí a estas alturas hemos conseguido todo lo que queríamos posiblemente nuestros objetivos no sean lo suficientemente ambiciosos. El resultado será que estaremos trabajando por debajo de nuestra capacidad real.

En cambio cuando nos fijamos metas altas y no las conseguimos más que parcialmente,  quiere decir que vamos por el buen camino. Siempre es deseable intentar conseguir lo máximo qué podemos alcanzar.

Cuidado con las metas demasiado difíciles.

Pero cuidado,  tampoco metas imposibles. No conseguir ningún resultado es muy frustrante,  y esto es una emoción que debemos evitar a toda costa. La frustración nos lleva a no sentirnos motivados y a abandonar nuestros proyectos. Y esto es algo que nadie quiere. Seguramente tendremos a menudo la tentación de abandonar,  por ello hay que buscar los mecanismos que nos ayuden a no hacerlo.

Y sobre todo que sean metas concretas y que podamos evaluar. Aprender guitarra es una meta muy general. Aprender a tocar una canción en concreto que te gusta  ya es algo mucho más concreto. Sabes que has alcanzado el objetivo cuándo puedes tocar la canción.

Así que vamos con las preguntas.

1 – ¿Qué resultados hemos obtenido con nuestros objetivos?

Si estás leyendo esto es porque muy probablemente la meta que te fijaste es  algo musical. Por ejemplo aprender a tocar la guitarra,  aprender a tocar una canción en concreto, integrarte en una agrupación musical,  participar en un recital,  etcétera. Son infinitos los objetivos que nos podemos fijar en el mundo de la música. Lo más seguro es que sea aprender a tocar la guitarra o el piano, o aprender música en general.

Si no lo has hecho todavía ahora es un buen momento. Te queda medio año para aprovechar,  así que utilízalo.

Seis meses es un buen plazo para hacer una valoración. Es un tiempo lo suficientemente largo como para ver cuál ha sido nuestro progreso,  o la ausencia de él,  y como hemos hecho las cosas.

En mi caso tenía varias metas fijadas,  pero principalmente el desarrollo de la web. Es un trabajo complejo y que requiere tiempo,  conocimientos y dedicación. En general los resultados son satisfactorios,  si bien hay cosas que no he conseguido. Con los datos recopilados puedo saber qué es lo que le va a hacer en los próximos meses hasta final de año para optimizar mis avances. Todo esto lo comentó de forma más extensa en el  audio del podcast.

Haciéndonos preguntas.

¿Cómo han sido tus resultados?¿Buenos,  malos,  ha habido un poco de todo?¿Te sientes satisfecho o insatisfecho?¿Hablarías de éxito o de fracaso?

Una vez más sería interesante que lo pusieras por escrito,  y así a final de año podrás comprobar si has mejorado. Este es uno de los motivos por el cual estoy haciendo este podcast, para hacer un balance concreto. Sí también claro para compartirlo contigo.

Según las conclusiones que saquemos tendremos que decidir qué es lo que haremos a partir de ahora. Sí seguir igual,  porque estamos obteniendo buenos resultados,  o cambiar algo para mejorarlos.

Nunca vamos a acertar a la primera. Tendremos que ir haciendo pruebas y seguramente nos equivoquemos. Pero esto no es malo,  muy al contrario,  porque aprendemos de nuestros errores. Estamos experimentando y utilizamos los resultados para intentarlo de otra forma que nos garantiza el éxito.

En mi caso sé que tengo que hacer cambios,  dar un golpe de timón para corregir el rumbo. Nuevamente,  después de unos meses,  decidiré si ese cambio me sirvió.

2 – ¿Qué puedo hacer para mejorar esos resultados?

O, como dice Víctor Hugo Manzanilla,  qué cosas necesitamos añadir para lograr nuestras metas de una forma más efectiva.

¿Necesitas más tiempo de práctica con tu instrumento?¿Tal vez te faltan más conocimientos teóricos?¿O bien un curso más especializado,  o al contrario más fácil? Tal vez lo que necesitas sea un profesor particular. Cuando yo empecé a tocar música,  después de estudiar unos meses solo,  me di cuenta de que necesitaba progresar más. Decidí buscar un profesor empecé a estudiar con él. El cambio fue enorme,  y realmente mereció la pena. De hecho para mí fue sentar las bases de una profesión para mí.

Puede que sientas que necesitas más tiempo de estudio. Si tal vez también pienses que tienes poco tiempo. En ese caso la solución sería conseguir mayor rendimiento el tiempo libre que ya tienes.

A mí me pasa eso,  necesito dedicarle mucho más tiempo pero no lo tengo. Por lo tanto procuro que lo que haga sea muy eficiente. Es decir conseguir un resultado concreto y evaluable en el tiempo que le dedico a cada acción.

Un ejemplo concreto es este artículo. Sé que tengo un tiempo determinado para hacerlo,  y procuro hacerlo bien desde un principio. No me voy a dedicar a escribir  por escribir,  si no enfocado en un resultado muy concreto.

En ese sentido es muy útil tener un modelo de referencia. Los capítulos de Víctor Hugo que te dejo son precisamente la referencia que estoy usando. De hecho  su web  siempre fue un modelo para lo que yo quería hacer. Lo bueno de seguir a alguien que ya ha realizado algo prácticamente es que te marca el rumbo. Ya no andas perdido y a ciegas,  sabes dónde está el camino. Otra cosa es que seamos capaces de hacerlo,  pero por lo menos vamos a intentarlo.

3 – ¿Qué cosas debo evitar para no conseguir los resultados que no quiero?

Víctor nos sugiere también  que hay determinadas cosas qué debemos  eliminar. Al igual que hay cosas que son buenas porque nos ayudan para conseguir nuestros objetivos,  otras no lo son. Pueden ser determinados hábitos,  determinadas relaciones o situaciones. Hay muchas cosas que se van a interponer en nuestro camino. Algunas de ellas las podremos evitar o eliminar,  y otras no.

Esto es debido a que hay cosas que dependen de nosotros y otras que dependen de los demás. Por ejemplo de mi depende a que le dedico mi tiempo libre. Pero el tiempo libre que tenga puede depender de mi trabajo,  de mi familia , o de otras obligaciones. Puede que no pueda conseguir más tiempo libre,  pero si puedo decidir que sea más productivo.

Hablaremos del principio de Pareto,  te dice que el 20% de nuestras acciones nos da un 80% de resultado. La proporción no tiene porqué ser exacta,  pero más o menos sería esa. La conclusión que debemos sacar de ello es que muchas cosas que hacemos tienen pocos resultados. Y conseguimos buenos resultados con unas pocas buenas acciones eficientes. Por lo tanto centrarnos en estas es fundamental para lograr mejores objetivos y más rápidamente.

4 – Y una cuarta pregunta.

Finalmente yo añadiría una cuarta pregunta,  a las 3 que nos propone Víctor Hugo.

¿Qué sientes al respecto de tu resultados?

Para mí personalmente esto es importante. Puedo sentir que he tenido éxito o por el contrario que he fracasado. Y ahí estamos hablando del aspecto emocional,  en nuestros sentimientos. Nuestras emociones nos guían,  y tanto las positivas como las negativas tienen unos resultados determinantes en nuestra vida.

Sí siento que he fracasado no me sentiré motivado ni contento. Lo más probable es que abandone  mi proyecto y sienta que soy incapaz de realizarlo.

Por el contrario sí siento que he tenido éxito,  estaré contento y optimista. Me sentiré motivado y trabajaré más duro todavía para mejorar mis resultados.

Por ese motivo es muy importante cuidar nuestras emociones.

Y es que resulta que,  aunque mucha gente no lo  ve así,  nuestras emociones las creamos nosotros. Vienen de nuestros pensamientos. Todo pensamiento genera una emoción,  y según cual sea ésta tomaremos un camino u otro.

Éxito contra fracaso

Yo he encontrado una forma práctica enfocar esto. Tenemos que definir qué es el éxito y que es el fracaso,  sí tenemos que decidir qué hacemos con ellos.

Para empezar yo soy el que decide qué es éxito. No los demás. Muchas veces no basamos en las opiniones de otras personas para decidir si hemos tenido éxito o no. Y esto es un error. Lo que los demás piensan o la aprobación pública depende de la gente,  no de mí. Buscar la aprobación de los demás me puede llevar nuevamente a la frustración y al descontento.

Yo soy el que tiene que valorar mi resultados. Sí luego a los demás también les gusta pues mejor. Pero que no les guste no invalida lo que yo he hecho. No quiero decir que no haya que tener en cuenta la opinión ajena. Es importante porque así sabemos qué es lo que los demás ven de  nosotros o de nuestro proyecto. Pero no para nuestros pensamientos y emociones. Estos deben depender siempre únicamente de nosotros.

Por otro lado  he definido con exactitud qué es el éxito y qué es el fracaso.

Tengo éxito cuándo consigo un resultado satisfactorio. Estoy contento con lo que he logrado. Da igual lo que sea,  correr 10 minutos,  cocinar un plato, aprobar un examen, escribir un artículo o aprenderme una melodía. O ganar un concurso . Lo importante no es  lo grande que sea el objetivo ni de qué dependa o no de los demás. Sino que lo haya conseguido. Mis pensamientos serán optimistas y alegres. Tendré ganas de repetir y de seguir más allá,  marcándome nuevas metas.

El fracaso es un resultado que no me satisface. La palabra fracaso es una palabra dura. Y las palabras tienen mucha fuerza. Por lo tanto elimino esta palabra de mi vocabulario. No la uses más,  yo la he usado aquí solo para explicarte el concepto. Simplemente he obtenido un resultado que no es bueno. Incluso puede ser muy malo.

Pero solo es un resultado.

Repito:  solo es un resultado.

Sólo obtenemos resultados.

Y como tal,  es mejorable. Utilizar la palabra que antes dije me va a producir pensamientos negativos. Me va a producir emociones y sentimientos frustrantes.

Todo ese proceso ocurre dentro de nuestra mente. Tanto el sentirte feliz por el éxito como infeliz por  no tenerlo. Por lo tanto es algo que podemos controlar y cambiar.

Pensar: “Este resultado es mejorable” ,me lleva a transformar esta situación. Pienso que esta experiencia me sirve para buscar una forma mejor de alcanzar mi meta. Y eso sí me motiva. He descubierto una forma para no hacer las cosas. Vamos a buscar las formas buenas para hacerlas. Aquellas que nos llevan al éxito.

Insisto que este éxito tiene que ser personal. Tenemos que verlo nosotros como éxito. Una vez que estamos en ese punto,  tenemos más posibilidades de que los demás también lo ven como éxito. Así será entonces un éxito público. Pero como dije antes,  eso no depende de nosotros.

Aquí tienes el enlace a la página web de Víctor Hugo:

http://www.liderazgohoy.com/

Este es el podcast del que  hemos hablado:

http://www.liderazgohoy.com/3-preguntas-que-necesitas-hacerte-en-este-mes-de-julio/

Este otro episodio también habla de las metas:

http://www.liderazgohoy.com/5-razones-necesitas-metas/

También puedes comprar el libro “Despierta tu héroe interior”  en este enlace:

Comprar libro